Los astronautas de la misión Artemis II están haciendo historia al adentrarse más en el espacio que cualquier otro ser humano antes y vislumbrar partes de la Luna nunca vistas en directo.
En un mundo donde la hiperconectividad y la inteligencia artificial dominan nuestras vidas, muchos sentimos una desorientación profunda. A pesar de contar con acceso a información inigualable, nos encontramos ante la paradoja de avanzar en tecnología, pero no en la solución de problemáticas humanas ancestrales como el hambre, las guerras y las desigualdades sociales. Este artículo nos invita a cuestionar si realmente estamos avanzando o si nuestros esfuerzos son efímeros. La toma de consciencia y la transformación individual son claves para aspirar a un mundo más justo y equilibrado.