
El camino en la industria musical no es una línea recta llena de aplausos, sino un trayecto lleno de "no", salas vacías y canciones que no alcanzan las reproducciones esperadas. La diferencia entre quienes llenan estadios y quienes se quedan en el camino no es la ausencia de fracasos, sino la determinación de levantarse una vez más. Cada puerta cerrada es solo una lección disfrazada de tropiezo.





















Guillermo Sammartino 



















