SIERRA DE LOS PADRES GDS Radio TV

GDS TV En Vivo

¿Quién teme a la obesidad? Cuando el miedo es al rechazo social

Hace aproximadamente una década dos investigadores realizaron un pequeño experimento con un grupo de mujeres estadounidenses que no tenían obesidad. Les pidieron que imaginaran que habían ganado unos 45 kilogramos y que describieran cómo se sentirían ante un cambio corporal de esa magnitud. Las respuestas fueron contundentes: terror, aversión, espanto, horror. En definitiva, miedo.
Salud03 de marzo de 2026 Lara Martín Vicario, Universitat Catalunya

Lee Charlie/Shutterstock

Ese miedo no solo se relacionaba con posibles complicaciones médicas, sino con las consecuencias sociales que anticipaban. Muchas creían que no podrían caminar con normalidad, que se recluirían en casa o que dejarían de ser deseables. Algunas afirmaron que preferirían morir antes que vivir en un cuerpo gordo. Las respuestas revelaban imaginarios profundamente estigmatizantes sobre lo que significa habitar un cuerpo con kilos de más.

He empezado el texto con este experimento por un sencillo motivo. El estudio pone de relieve algo incómodo: quienes más temen a la obesidad suelen ser quienes no la padecen. Y ese temor no se dirige exclusivamente a la salud, sino a la estigmatización que acompaña al aumento de peso.

Estigma y comunicación

La preocupación por el peso corporal no es nueva. Durante siglos, la grasa ha funcionado como repositorio de ansiedades culturales en las sociedades occidentales.

En el pasado, el exceso de peso se interpretaba en clave moral: era el resultado visible de la gula o la pereza. En términos sociológicos se convertía en lo que Erving Goffman describió como una “identidad dañada” y por tanto, en un blanco para ser estigmatizadas.

Con demasiada frecuencia estas formas de estigmatización son reproducidas a través de los medios de comunicación e internet. Además de convertir a las personas con obesidad en un otro, en alguien a quién debemos repudiar o condenar al ostracismo, también son una advertencia para los demás.

Como aseguraron las mujeres del estudio citado al comienzo de este artículo, adherirse a una “buena conducta” es la condición necesaria si no se quiere acabar siendo personas abyectas y no deseadas. No se trata solo obviar factores biológicos o socioestructurales que puedan contribuir a la obesidad, sino en desentenderse de la propia dignidad de las personas que la padecen.

Tanto es así que, por ejemplo, en las aplicaciones para la pérdida de peso esta estigmatización es directa. En ellas el exceso de peso es responsabilidad y culpa de quien lo tiene. La obesidad se presenta como una enfermedad provocada por el estilo de vida. El objetivo de toda persona es llegar a tener un cuerpo delgado, esbelto y tonificado y las apps están ahí para ayudarte a lograrlo.

Una advertencia en forma de estigmatización

En una investigación reciente con colegas (aún en proceso de publicación) analizamos qué personas aparecen en las imágenes que acompañaban noticias sobre obesidad en la prensa.

Esperábamos hallar lo que se conoce como “gordos descabezados”, es decir, personas con obesidad fotografiadas sin rostro en un intento de mantener su anonimato y dignidad, lo que, paradójicamente, acaban deshumanizándolas. También contábamos con ver escenas que reforzaran el estereotipo de las personas gordas. Por ejemplo, consumir comida basura, sentarse en el sofá o ver la televisión.

Nuestra sorpresa vino cuando comprobamos que esos comportamientos aparecían representados por personas con peso normal. La estigmatización ya no se dirigía solo a las personas con obesidad, sino que ponía el foco en el resto.

Más allá del peso corporal

Buena parte del discurso mediático sobre la obesidad insiste en la idea de responsabilidad individual. Se apela a la disciplina y al control de uno mismo. Sin embargo, este enfoque simplifica un fenómeno complejo. La evidencia científica muestra que el peso corporal está influido por múltiples factores: genéticos, hormonales, metabólicos, psicológicos y socioeconómicos.

Ignorar esta complejidad no solo es inexacto desde el punto de vista de la salud pública, sino que además refuerza el estigma de peso.

Numerosos estudios han demostrado que la discriminación por peso se asocia con mayores niveles de ansiedad, depresión, evitación de la atención sanitaria e incluso con cambios fisiológicos vinculados al estrés crónico. Paradójicamente, el rechazo social puede empeorar los indicadores de salud que se dice querer proteger.

El miedo a la obesidad no siempre es miedo a enfermar, sino miedo a la exclusión social. Quizá la pregunta no sea solo quién teme a la obesidad, sino qué es exactamente lo que tememos: ¿el riesgo médico o el rechazo social?

Si el miedo se dirige principalmente al estigma, entonces el problema no está únicamente en el cuerpo, sino en la mirada que lo juzga. Porque cuando se reduce la identidad del otro a su tamaño o peso, la dignidad queda en segundo plano.

No obstante, más allá de los posibles fallos que cometen los medios de comunicación, conviene también subrayar las oportunidades que estos ofrecen para visibilizar el lado humano de la obesidad, comprender mejor a quienes la viven y mirar más allá de la forma o el tamaño de su cuerpo.

Promover una representación más amplia y diversa de los cuerpos, acorde con la pluralidad real de nuestra sociedad, contribuiría a desplazar el foco del peso como rasgo definitorio. De este modo, lo verdaderamente relevante dejaría de ser la talla y pasaría a ser la persona.The Conversation

Lara Martín Vicario, Lectora en Comunicación, Universitat Internacional de Catalunya

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Último momento
fotonoticia_20250428081247_1200

Los microplásticos en sangre incrementan el riesgo cardiovascular

efe ciencia
SaludHace 4 horas
Redacción Ciencia, 15 jul (EFE).- Un estudio con 61 pacientes de dos hospitales italianos ha evidenciado que quienes han sufrido un infarto de miocardio presentan los niveles más elevados de microplásticos en sangre, lo que vendría a confirmar la relación entre la contaminación plástica y la enfermedad cardiovascular.
Te puede interesar
fotonoticia_20250428081247_1200

Los microplásticos en sangre incrementan el riesgo cardiovascular

efe ciencia
SaludHace 4 horas
Redacción Ciencia, 15 jul (EFE).- Un estudio con 61 pacientes de dos hospitales italianos ha evidenciado que quienes han sufrido un infarto de miocardio presentan los niveles más elevados de microplásticos en sangre, lo que vendría a confirmar la relación entre la contaminación plástica y la enfermedad cardiovascular.
los-jovenes-envejecen-mas-rapido

Los Jóvenes de Hoy Envejecen Más Rápido: Un Estudio Revela Riesgos Aumentados de Cáncer

Nino Amato
Salud28 de junio de 2026
Un nuevo estudio sugiere que los jóvenes están envejeciendo más rápido que las generaciones anteriores, elevando el riesgo de cánceres de aparición temprana. Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis analizaron datos de más de 160.000 personas y hallaron que sus relojes biológicos avanzan a un ritmo inusual, lo que podría tener serias repercusiones para la salud pública.
f618x335-767655_797248_5050

Hantavirus: el papel de los alimentos y la hidratación

José Miguel Soriano Universitat de Valencia
Salud13 de mayo de 2026
El hantavirus es una infección poco frecuente, pero potencialmente grave, asociada sobre todo al contacto con roedores silvestres infectados, que eliminan el virus por la orina, las heces y la saliva. Cuando esas secreciones se secan, se mezclan con el polvo y se dispersan en el aire, pueden ser inhaladas por las personas. Es la vía de contagio más habitual.
Yodo

El regreso silencioso del déficit de yodo: ¿tiene la culpa el tipo de sal que consumimos?

Guillermo Sammartino
Salud02 de mayo de 2026
El déficit de yodo parece un problema del pasado, pero no lo es del todo, tal y como ponía de relieve la periodista científica Alice Klein en un artículo reciente de la revista New Scientist . Durante el siglo XX, la yodación de la sal se convirtió en una de las intervenciones de salud pública más eficaces para prevenir trastornos por deficiencia de ese mineral, incluidos el bocio (agrandamiento de la glándula tiroides) y daños evitables en el desarrollo neurológico.
Lo Que un TATUAJE Hace En Tu PIEL (y los Metales Pesados de la Tinta)

Tatuajes, toxinas y sistema inmunitario: qué conviene tener en cuenta antes de tatuarnos

Manal Mohammed, University of Westminster
Salud12 de abril de 2026
Desde diseños minimalistas en la muñeca hasta brazos totalmente cubiertos de palabras y dibujos, el arte corporal se ha vuelto tan habitual que ya no nos sorprende. Pero, más allá de su significado personal, hablamos poco de las consecuencias biológicas de tatuarnos. Una vez que la tinta del tatuaje entra en el cuerpo, no se queda ahí. Bajo la piel, los pigmentos del tatuaje interactúan con el sistema inmunitario de formas que los científicos apenas están empezando a comprender.
Lo más visto
¡COLOMBIA VENCIÓ a GHANA y logró la CLASIFICACIÓN! | Colombia 1-0 Ghana | Resumen

Colombia superó a Ghana y avanzó a Octavos de Final

Guillermo Sammartino
Deportes05 de julio de 2026
La selección colombiana dio un nuevo paso en la Copa Mundial de la FIFA 2026™ al vencer 1-0 a Ghana y asegurar su lugar en los Octavos de Final. Con un rendimiento sólido, el conjunto dirigido por Néstor Lorenzo continúa en carrera y mantiene viva la ilusión de seguir avanzando en la fase eliminatoria.
fotonoticia_20250428081247_1200

Los microplásticos en sangre incrementan el riesgo cardiovascular

efe ciencia
SaludHace 4 horas
Redacción Ciencia, 15 jul (EFE).- Un estudio con 61 pacientes de dos hospitales italianos ha evidenciado que quienes han sufrido un infarto de miocardio presentan los niveles más elevados de microplásticos en sangre, lo que vendría a confirmar la relación entre la contaminación plástica y la enfermedad cardiovascular.