Vigilar y castigar en la cancha
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El comunicado fue producto de la viralización en redes sociales de un video de la reportera gráfica Adriana Caballero vestida con un conjunto deportivo blanco y ajustado para cubrir un evento del citado club.

En su libro Código de vestimenta: cómo las leyes de la moda hacen historia, Richard Thompson Ford explica que la moda lejos de ser una cuestión frívola o superflua, es una de las instituciones más antiguas de regulación social.

En ese marco, define al código de vestimenta como un sistema legal, político y cultural de comunicación visual que establece normas sociales sobre el cuerpo. Este código explícito (leyes formales) o implícito (normas sociales) funciona con un objetivo principal: el ejercicio del poder y el control.
El código de vestimenta del club Sportivo Ameliano imponía para el personal de prensa el estilo sport elegante que excluía shorts, escotes y calzas de colores claros. Asimismo, prohibía dejar al descubierto el ombligo en vistas del resguardo de un “ambiente profesional, respetuoso y acorde a la imagen institucional”.

En los medios de comunicación y en las redes sociales la noticia explotó y llevó al mismísimo presidente del club a retractarse de forma oficial y alegar que la publicación había sido realizada sin su autorización.
Me pregunto: como sociedad, ¿Qué nos llevó a cuestionar y rechazar la imposición de este código?
Pienso en la posibilidad de poner de manifiesto un debate ya explícito (pero que aún le falta asentarse con mayor fuerza) sobre el sexismo, la censura laboral y la violencia psicológica en el ámbito del periodismo deportivo. Si bien el código está dirigido a todo el personal de prensa, a simple vista las restricciones como el uso de escotes o el dejar el ombligo al descubierto, está dirigido a la población femenina.

También, pudo haberse configurado como un modo de expresión de la necesidad de las mujeres de querer liberarse del corsé que llevamos impuesto desde hace cientos de años.
¿Acaso la imposición de roles y estereotipos no son un modo de inmovilización y sometimiento?
Recordé una entrevista realizada a Laura Zambrini, socióloga, investigadora del Conicet y profesora titular de Sociología en Diseño de Indumentaria y Textil de la UBA en la que enfatiza: “[…] la sexualidad femenina ha sido mucho más cuestionada y reprimida. Esta es una de las razones principales por la que mediante la indumentaria se ha tratado de regular la sexualidad de las mujeres a partir de estereotipos machistas. Esto es, la naturalización de discursos y representaciones que asociaron la decencia o la deshonra de las mujeres según las prendas de vestir que utilicen. A su vez, (…) el cuerpo femenino ha sido y sigue siendo un tema de debate público”.
Parecería que a nivel social algo está cambiando… ¿o será solo una tregua hasta la próxima polémica?
Recursos consultados:
Jornada
Infobae
Dress Codes: How the Laws of Fashion Made History
https://share.google/1ImRVVbcrKf26hs18
Historia del vestido, Sonia Santoro
https://www.pagina12.com.ar/153114-historia-del-vestido/


















