SIERRA DE LOS PADRES GDS Radio TV

Una molécula de nuestro cuerpo podría ayudar a defendernos contra el alzhéimer

Un nuevo estudio revela que un metabolito que produce nuestro organismo restaura funciones cerebrales que están alteradas en pacientes de alzhéimer. Este hallazgo permite el desarrollo de estrategias para potenciar esta vía natural y retrasar el deterioro cognitivo.
Salud02 de enero de 2026 Sinc Ciencia
Una-molecula-de-nuestro-cuerpo-podria-ayudar-a-defendernos-contra-el-alzheimer

Un grupo de investigación dirigido por la Facultad de Medicina Yong Loo Lin de la Universidad Nacional de Singapur (NUS Medicine) descubre una molécula natural que puede restaurar funciones cerebrales clave relacionadas con la memoria que se han visto alteradas en la enfermedad de Alzheimer.

Publicado en Aging Cell, la investigación dirigida por Brian K. Kennedy, del Departamento de Bioquímica y presidente del Programa de Investigación Traslacional sobre Longevidad Saludable (TRP), revela que se trata del alfa-cetoglutarato de calcio (CaAKG), un metabolito seguro y natural que se estudia habitualmente para el envejecimiento saludable.

El hallazgo permite el desarrollo de estrategias geroprotectoras, es decir, tratamientos que se centran en la biología del envejecimiento en sí misma

 
 
El objetivo principal del estudio era evaluar si el CaAKG también podía mejorar la plasticidad sináptica en el cerebro con alzhéimer, restaurar la señalización relacionada con la memoria, proteger las neuronas de los cambios degenerativos tempranos y contribuir a un envejecimiento cognitivo más saludable.

Para la asistencia sanitaria y la medicina, este cambio permite el desarrollo de estrategias geroprotectoras, es decir, tratamientos que se centran en la biología del envejecimiento en sí misma, en lugar de en los síntomas de enfermedades individuales.

 
Cómo llegar a los 80 años con un cerebro de 50: los ‘superagers’ desafían al envejecimientoAntonio Villarreal
Una vía con menos riesgos
“La investigación sugiere que compuestos seguros y naturales como el CaAKG podrían complementar algún día los enfoques existentes para proteger el cerebro y ralentizar la pérdida de memoria”, afirma Kennedy, autor principal del estudio. “Dado que el AKG ya está presente en nuestro organismo, centrarse en estas vías podría ofrecer menos riesgos y una mayor accesibilidad. Gracias a ello, podríamos disponer de una nueva y potente estrategia para retrasar el deterioro cognitivo y favorecer un envejecimiento cerebral saludable”.

El CaAKG restaura la memoria asociativa, una de las primeras capacidades que se pierden en el alzhéimer

 
 
La investigación muestra que el CaAKG ayuda a las células cerebrales a comunicarse mejor en modelos de la enfermedad de Alzheimer. No solo repara las señales debilitadas entre las neuronas, sino que también restaura la memoria asociativa, una de las primeras capacidades que se pierden en el alzhéimer.

Dado que los niveles de AKG disminuyen de forma natural a medida que envejecemos, reponer esta molécula podría ser una forma prometedora de favorecer un envejecimiento cerebral más saludable y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.

Para comprender cómo ayuda el CaAKG al cerebro, los investigadores midieron la potenciación a largo plazo, que es el proceso que permite a las neuronas fortalecer sus conexiones. Este fenómeno es esencial para el aprendizaje y la formación de recuerdos duraderos, pero en la enfermedad de Alzheimer se ve gravemente afectada.

 
Caminar puede retrasar el alzhéimer hasta siete añosSINC
Potenciación del sistema de ‘limpieza’
El equipo descubrió que el CaAKG devuelve a la normalidad este proceso de fortalecimiento de la señal. El CaAKG también potencia la autofagia, el sistema de ‘limpieza’ integrado en el cerebro que elimina las proteínas dañadas y mantiene las neuronas sanas.

El metabolito también restaura la captura sináptica, un mecanismo clave que permite al cerebro vincular eventos y formar recuerdos asociativos

 

Gizmodo-38-5¿Pondría su salud en manos de un algoritmo?



 
Según explican los autores, la molécula actúa a través de una vía recientemente identificada y ayuda a las neuronas a ser más flexibles mediante la activación de los canales de calcio de tipo L y los receptores AMPA permeables al calcio. Además, evita los receptores NMDA, que a menudo se ven alterados por la acumulación de la proteína amiloide característica del alzhéimer.

El metabolito también restaura la captura sináptica, un mecanismo clave que permite al cerebro vincular eventos y formar recuerdos asociativos. Esto sugiere que el CaAKG puede favorecer, no solo la función básica de la memoria, sino también capacidades de aprendizaje más complejas que se deterioran en las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer.

“Nuestro objetivo era determinar si un compuesto explorado originalmente para prolongar la esperanza de vida saludable podía ser útil para la enfermedad de Alzheimer”, afirma Sheeja Navakkode, primera autora del estudio e investigadora científica de Healthy Longevity TRP, NUS Medicine. “Comprender los mecanismos celulares por los que el CaAKG mejora la plasticidad sináptica arroja luz sobre nuevas formas de proteger la memoria y ralentizar el envejecimiento cerebral”.

Te puede interesar
Lo Que un TATUAJE Hace En Tu PIEL (y los Metales Pesados de la Tinta)

Tatuajes, toxinas y sistema inmunitario: qué conviene tener en cuenta antes de tatuarnos

Manal Mohammed, University of Westminster
SaludHace 6 horas
Desde diseños minimalistas en la muñeca hasta brazos totalmente cubiertos de palabras y dibujos, el arte corporal se ha vuelto tan habitual que ya no nos sorprende. Pero, más allá de su significado personal, hablamos poco de las consecuencias biológicas de tatuarnos. Una vez que la tinta del tatuaje entra en el cuerpo, no se queda ahí. Bajo la piel, los pigmentos del tatuaje interactúan con el sistema inmunitario de formas que los científicos apenas están empezando a comprender.
Obesidad-y-cirugia-bariatrica-872x500

¿Quién teme a la obesidad? Cuando el miedo es al rechazo social

Lara Martín Vicario, Universitat Catalunya
Salud03 de marzo de 2026
Hace aproximadamente una década dos investigadores realizaron un pequeño experimento con un grupo de mujeres estadounidenses que no tenían obesidad. Les pidieron que imaginaran que habían ganado unos 45 kilogramos y que describieran cómo se sentirían ante un cambio corporal de esa magnitud. Las respuestas fueron contundentes: terror, aversión, espanto, horror. En definitiva, miedo.
0025673771

Una infancia rota aumenta el riesgo de que la violencia se repita

Dolores Fernández Pérez, Universidad de Castilla
Salud16 de febrero de 2026
La violencia no surge de la nada. Se gesta lentamente, muchas veces en silencio, en hogares donde el miedo y la indiferencia reemplazan al afecto. Comprender cómo nace esa violencia es uno de los grandes dilemas de la humanidad: ¿somos violentos por naturaleza o es el entorno el que nos vuelve letales? La ciencia apunta a que ambas fuerzas se combinan.
Lo más visto